No os asustéis, no os estamos pidiendo dinero, jeje.
El título de este post hace referencia a una noticia reciente que cuenta que tras varios meses de investigación policial, dos jóvenes empleados de la Apple Store de los almacenes de Rockingham Park, a unos 56 kilómetros de Boston.
Presuntamente habrían robado unos 332 iPhones (casi nada, vamos) para venderlos en el mercado negro. Unos $150.000 de pérdidas para la compañía de la manzana, por lo menos.
Paradojas de la vida. Tanto control que ejerce Apple sobre sus tiendas y luego pasa lo que pasa…
Vía | Ars Technica








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